Un compromiso personal

Mi comprommiso

Este es mi primera entrada en Prenem la Paraula. Supone además mi primera participación en un blog. Lo hago con la convicción de que el debate abierto, honesto y franco siempre resulta enriquecedor. A lo largo de mis futuras entradas iré compartiendo con vosotros mi visión del mundo. Lo hago desde la más absoluta humildad y aceptando la crítica como un elemento que enriquece y aporta profundidad a los argumentos.

En los tiempos que corren parece que nunca antes en la historia de nuestra joven democracia el papel de la política ha estado tan cuestionado. Así lo indican las últimas encuestas de opinión. A esta situación de desapego ciudadano se llega tras lo que se ha venido a llamar como la Gran Recesión. Esta última ha tenido un mayor impacto y está siendo más duradera para los ciudadanos europeos.

Lo que comenzó como una crisis financiera en el sistema norteamericano ha terminado ocasionando una crisis económica global. La actual situación supone para las generaciones de europeos nacidas tras el final de la segunda guerra mundial la primera gran amenaza sistémica a su bienestar. Dentro de la Unión Europea los estragos sociales se están dejando sentir de forma especialmente virulenta entre los denominados países periféricos. La lenta y no muy acertada gestión que se ha hecho desde las instituciones y líderes europeos ha provocado una profunda indignación en una buena parte de la sociedad. En España esta indignación creció con la implantación de medidas de corte neoliberal que han repartido los esfuerzos de forma desigual. De esta manera, la ciudadanía ha percibido que debía pagar por unos errores que ellos no habían cometido mientras que los altos cargos de indtituciones crediticias y políticos se retiraban a sus casas con suculentos beneficios.

Para los ciudadanos que se sentían próximos a posturas socialdemócratas esta frustración ha sido especialmente dura y ha provocado una justa ira y desafección. Como ciudadano progresista y de izquierdas puedo comprender que resulta difícil acaeptar algunas medidas de corte neoliberal que fueron implantadas o apoyadas por el principal partido de la izquierda. Y es que algo se habrá hecho mal. Y no podemos escudarnos en los innegables avances en derechos y libertades para no dar la cara antes los ciudadanos y votantes decepcionados.

A todo ello hay que añadir el continuo goteo de escándalos de corrupción en todos los estamentos del estado sin que la sociedad perciba que son justamente castigados. Particularmente en Cataluña la desafección con el Partit dels Socialistas de Catalunya se une a un contexto histórico donde parece que no somos capaces de reformular una propuesta económica ni social cercana a los principios de un partido que se considera catalanista y de izquierdas que aglutine a una mayoría social. Porque es esto último lo que no debemos olvidar: somos una fuerza política llamada a sumar los deseos de todas las catalanas y catalanes progresistas que se sienten parte de un pueblo con siglos de historia común. Para un partido como el PSC la tarea de recuperar un discurso mayoritario es más sencilla que para el resto de partidos. Y lo debe ser porque es lo que hemos representado históricamente en este país. No es una tarea desconocida para nosotros.

Además de los debates y divergencias que nos unen y separan en el proceso de adaptación a una nueva realidad rápidamente cambiante no debemos olvidar dos hechos que considero cruciales. Primero, un creciente sector de la sociedad ya no ve las estructuras orgánicas de los partidos con suficiente legitimación democrática. Como toda organización que desea representar la compleja realidad actual debemos adaptarnos a los cambios y plantear una revisión de nuestra estructura y de los procesos de toma de decisiones. En un sentido más amplio, un sector de la sociedad también clama por un replanteamiento del actual sistema de partidos y de listas electorales. Desde el PSC tenemos la obligación de dar respuesta a estas peticiones de una ciudadanía que sin duda es progresista y de izquierdas. Y en segundo término, debemos acompañar ese cambio estructural con una forma de hacer política. Hay que acercar el debate político al ciudadano y no restringirlo a foros exclusivamente políticos donde la comunicación es unidireccional. La ciudadanía se siente en parte desafecta con el actual sistema porque siente que nada o poco puede decidir sobre las decisiones que afectan a la realidad que no le es inmediata.

Desde mi humilde punto de vista considero que este cambio en las forma de hacer política debe venir acompañada de una ley de trasparencia más amplia. Siento igualmente que debemos dar una respuesta enérgica a la corrupción. En este sentido, no podemos olvidar que cuando un ciudadano entrega su voto a un partido como el PSC lo hace con la convicción de que se trabajará por una sociedad más justa. Este deseo de justicia e igualdad incluye que las acciones deben tener una respuesta. Y la respuesta al aprovechamiento de una posición pública en beneficio de intereses particulares no puede ser solo judicial. Las sentencias no devuelven la confianza al ciudadano y el actual sistema de partidos y la ley electoral vigentes no facilitan el castigo electoral individual.

La actual situación política es complicada, pero no supone nada en comparación al sufrimiento de miles de familias de este país y de casi seis millones de personas que no encuentran empleo. Siento que debemos cambiar para mejorar. Siento que luchar por un mundo más justo es una obligación moral para con la sociedad en la que vivo. Por ello me hice militante del PSC hace año y medio. Considero que el PSC tiene las personas y las herramientas para liderar de nuevo el discurso progresista de izquierdas. El PSC sabrá demostrar que una nueva forma de hacer política es posible. Es una labor difícil, pero la historia nos enseña que juntos y con convicción podemos construir un futuro mejor para todos.

Hi ha motius

Encara hi ha motius per seguir treballant per mantenir (canviant) el Partit del Socialistes de Catalunya.

Segueixo creient en un PSC plural, obert i heterogeni, que agrupi als ciutadans de Catalunya que vulguin un millor futur per a la seva gent.

Si la gent que està esgarrifada per alguns posicionaments de la actual cúpula marxa, tan sols quedarà la gent que veu i sent Catalunya d’una forma i Catalunya té moltes Catalunyes a dintre però forma una de sola.

Això sí, si us plau, escoltem-nos, sentim-nos , estimem-nos. Les majories, si arrasen i expulsen, cada cop seran més majories, més cohesionades, però menys plurals i per tant el PSC cada cop s’assemblarà menys a aquesta Catalunya que diem que volem representar.

Fa temps que se sent que el PSC s’ha d’obrir, que ha d’arribar a la ciutadania del carrer, que hem de ser ciutadania i que aquesta ha de fer el PSC, i no ho hem fet prou, a més, ens hem oblidat de cuidar-nos mútuament.

La cultura política dintre del meu partit està tocada de mort, ha de canviar, hem d’aconseguir entendre’ns i això reclama generositat per totes parts.

Necessitem la síntesi, acordar però dialogant, debatre per definir, necessitem pluralitat perquè Catalunya és plural.

Si estem d’acord amb el que és bàsic, volem una Catalunya que decideixi el seu futur, volem un estat del benestar fort, volem una sanitat i UNA educació pública i de qualitat, i sobretot que no haguem de patir la xacra de 900.000 aturats i a sobre resignar-nos, volem un estat del que ens en sentim partícips i orgullosos, per ser obert, plural, aglutinador de sensibilitats…

Bàsicament estem d’acord amb el que és fonamental, em resulta impossible de creure que no trobem una forma per tal de fer-ho.

Per això seguiré lluitant i treballant, perquè el PSC ha de ser reflex del que és Catalunya, vull que sigui Pere Navarro i Montserrat Tura, Laia Bonet i Rocío Martínez-Sempere, Elena Díaz Torrevejano i Alberto Lacasta.

@Lacastahuelin

Legitimitat i legalitat (petita reflexió personal)

La legitimitat, i la voluntat de sobirania del poble de Catalunya, per a mi, està fora de tot dubte.

Catalunya té dret a decidir, com a societat hem intentat el nostre encaix a dintre d’Espanya de mil i una formes diferents.

El temps, i les institucions estatals ens han demostrat que amb l’”Statu Quo” actual no hi ha forma d’aconseguir que la nostra realitat nacional, la nostra manca de finançament, la nostra voluntat com a poble de ser responsables de les nostres decisions siguin reconegudes, i conseqüència d’això hi ha un pensament molt majoritari, quasi hegemònic, a Catalunya de voler decidir el nostre futur.

Ara ens trobem amb un problema de camins per aconseguir el que tenim quasi tots clar.

Encara ens manca, dintre del marc legal, una forma d’intentar solucionar les nostres legítimes aspiracions: que el Parlament de Catalunya demani formalment a l’Estat Espanyol (avui per avui segueix sent el nostre marc de sobirania) la reforma constitucional que permeti aquest encaix, que porta inclosa la necessitat de la celebració d’un referèndum a l’àmbit català sobre quin futur volem pel nostre poble.

Perquè no esgotem totes les formules legals possibles abans de tirar pel broc gros? Si com a poble intentem l’única via legal que ja ens queda per intentar aconseguir els nostres objectius de reconeixement, perquè no la utilitzem? No veiem que si intentem totes les vies legals, i finalment no ens en sortim, tindrem tota la legitimitat per reclamar justícia?, com recentment sentia de boca d’en Toni Comín: “No veieu que ens carregaria de raons?”

Un altre tema és aquest argument com i perquè s’utilitza, però l’argument no deixa de ser vàlid, almenys per a mi.

Els tempos, i més en política, són importants. Les formes a vegades influeixen en la consecució dels Fins, sempre ha estat així, siguem intel·ligents.

@lacastahuelin

Siguem autèntics!

De les estacions de l’any, sens dubte la meva preferida és l’estiu, i no un estiu poc calorós, sinó un estiu autèntic: ple de calor. El mateix em passa amb l’hivern, tot i que no m’acaba d’agradar, prefereixo un hivern amb fred que un hivern calorós. I què dir de la tardor i la primavera, no saps mai cap on tirar, agafo paraigües o no, agafo l’abric o una gavardina, tanta variabilitat m’agrada ben poc.

Imagen

El mateix li passa a la societat quan es tracta de política i dels partits polítics. Sigui quina sigui la tendència ideològica de cada persona, el primer que demanem a qualsevol partit polític és l’autenticitat, que mostrin els seus postulats clarament i que no siguin com el Guadiana, ara vaig, ara vinc i mai arribo. Una vegada cada partit s’hagi definit, ja triarem qui creiem que pot representar millor la nostra manera de veure i sentir la societat. Però si no sabem cap a on va, segurament no el comptarem en les nostres opcions de tria i crec que les eleccions del 25 N ho van fer palès amb el càstig als dos partits majoritaris, entre d’altres motius.

Imagen

Si parlo del Partit dels Socialistes de Catalunya, ens defineix que som catalanistes i progressistes. Pel que fa al catalanisme, moltes són les postures i crec que ens manca un debat profund en el si del partit que ens permeti definir quin és el nostre model de país i tots els militants el puguem adoptar com a propi. Però pel que fa al nostre progressisme, no hi ha dubte, tots creiem en la llibertat i igualtat de les persones i en una societat més justa que permeti el desenvolupament dels projectes individuals i col·lectius; el que es tradueix en un estat del benestar fort- que tingui com a pilars l’educació i la sanitat, en una economia social de mercat i en la lluita pels drets socials. Només així tots els ciutadans i ciutadanes podran gaudir de les mateixes oportunitats que els permetin una qualitat de vida digna.

Per això, siguem autèntics en el nostre progressisme. Mentre es debat el dret a decidir, mentre es decideix el model de nació, que molts creuen que una vegada arribi s’acabaran els problemes, el PSC ha de mostrar la seva autenticitat progressista, ha d’aixecar la veu sense complexos i impulsar mesures per evitar la creixent desigualtat i polarització de la societat. Mostres d’aquesta desigualtat les llegim, les sentim i les vivim cada dia: poc apareixen en els mitjans, però ho copsem en la gent que coneixem, es demostra en la publicació de les dades de la renda familiar disponible al 2011 a la ciutat de Barcelona i es veu aprofundida amb mesures com les taxes judicials.

ImagenExemple d’aquesta autenticitat que reclamo és el pla de xoc contra l’atur juvenil que va impulsar la JSC (Joventuts Socialistes) de BCN i que conjuntament amb el grup municipal socialista encapçalat per en Jordi Martí a l’Ajuntament de Barcelona, van forçar un ple extraordinari el passat divendres 18 de gener en el que es va aprovar el pla, amb els vots del PSC, ICV-EUiA i UpB. I més exemples ens calen.

Quan entre els meus companys del PSC, uns opinen que cal més S o bé que cal més C, els hi dic que és un debat estèril, que calen els dos per igual, són dues cares de la mateixa moneda. Però ara mateix, en un dia a dia que només parla de sobirania nacional, els Socialistes de Catalunya hem de parlar i actuar més (i hauríem d’haver-ho fet abans) davant de les retallades de drets i d’oportunitats, perquè com es pot reclamar la sobirania nacional, si la llibertat i sobirania individual es veuen retallades.

Per acabar, com és de justícia, cal citar les fonts. La paraula autenticitat la vaig sentir fa poc en boca de la Rocío Martínez-Sampere. El catalanisme i progressisme en la declaració de principis del PSC que faig meva. Siguem autèntics!

@mircarracedo

Evitar el distanciament

valls_normalL’últim dia de l’any vam aprofitar per apropar-nos a Valls. Malgrat ser a prop del meu poble, naltros sempre hem mirat cap a Reus. Passejant-hi, al veure un parell de locals comercials tancats al carrer més comercial de la ciutat em vingué al cap un comentari que em va fer un amic “A Valls la millora de les comunicacions amb Tarragona li ha fet molt de mal”.

A la democràcia representativa, com a Valls, la millora de les comunicacions* li ha fet molt de mal. La conseqüent millora d’accés a la informació i la facilitat de la gent per comunicar-se de forma massiva han qüestionat el model representatiu i aquest no ha sabut donar les respostes a la velocitat que els nous temps requerien. No només passa a la política, malgrat ser el cas més representatiu; també el trobem el mateix desafecte amb altres institucions que fan servir el model; es diguin sindicats, federacions esportives o l’església. No podem oblidar ni negar els avantatges clars que comporta el sistema representatiu, en especial si els encarem cap a la facultat executiva. Fins ara la seva orientació cap a la consecució d’objectius , la flexibilitat i sobretot la capacitat de reaccionar amb rapidesa havien estat suficients per a que el sacrifici de democràcia que demana el sistema fos acceptat.

Però, i ja centrant-nos en política, els nous moviments comparteixen el assemblearisme com a model decisori. Cada cop són més les veus a la societat que demanen una democràcia que superi l’actual model de participació. No n’hi ha prou amb triar, elegir, càrrecs periòdicament, volen ser corresponsables, implicar-se en la presa de decisions. A més s’ha de sumar el descrèdit de la classe política i la manca d’identificació de la ciutadania amb ella.

participació-ciutadanaLes bases socialistes han fet seva aquestes reivindicacions. Ja en el darrer congrés els moviments de base van forçar que la candidatura a encapçalar les llistes al Parlament de Catalunya es tries mitjançant primàries obertes a tota la societat. Però això no ha aturat el progressiu distanciament entre la direcció i les bases. I molt menys després de no celebrar-les per escollir el cap de llista pel 25N.

La crisis de la representació es fa dramàtica en el cas d’una organització com el PSC. Els membres del Consell Nacional, màxim òrgan entre congressos i qui ha de fiscalitzar la feina encomanada a la Primera Secretaria i a la seva executiva són triats no per tots els militants sinó per delegats. O sigui hi ha un doble filtre. El mateix passa amb la primera secretaria que es elegida pels delegats de les diferents agrupacions. Tot plegat fa que la militància es vegi molt allunyada i poc identificada pels òrgans de direcció del partit.

Com pot el PSC superar aquest distanciament?

El primer pas és acceptar la manera d’articular el partit actualment no té res a veure amb una societat marcada per la millora de les xarxes de comunicació, dels mitjans de transports i les relacions horitzontals. No es pot concebre que un militant de Deltebre i un de Mataró no tingui espais comuns de participació. Com podem confeccionar un discurs integral de país si no impliquem a tota la militància en les diferents realitats territorials. Hem de crear xarxes relacionals que traspassin les agrupacions i les federacions.nous-temps

Algunes propostes concretes al respecte:

  • Elecció directa de la secretaria general nacional i de les federacions per part de tots els militants.
  • Elecció del candidat a President de la Generalitat mitjançant primàries obertes a tota la ciutadania.
  • Elecció directa dels representants de cada Federació per part de tota la militància i reducció del mandat a dos anys.
  • Conferència oberta anual al voltant de quatre preguntes, dues proposades per l’executiva i dues per la militància.
  • Potenciació de les sectorials.
  • Vertebració de grups de treball de suport a càrrecs electes.
  • Adscripció de càrrecs electes a territori.

@ajejiro

*Perdoneu-me que hagi jugat amb el doble sentit de comunicacions…