De principios de incertidumbre y artes varias

Durante las últimas semanas he leído y escuchado mucho acerca de los usos, virtudes y defectos de la disciplina de voto dentro de los partidos políticos.  No soy un docto en la materia ni tampoco un fanático de la norma. Considero que el actual sistema de listas cerradas y ley electoral ha quedado obsoleto para la actual sociedad y democracia española. Así como el actual sistema de democracia interna del PSC está basado en estructuras que se concibieron para una sociedad de hace 2 siglos. A ello seguro que dedicaré futuras entradas en este blog. En lo referente a la disciplina de voto santificada en unos estatutos que no siempre se cumplen considero que lo que se ajusta a la norma, lo normal, no es correcto por sí solo. Mi profesión de médico  hace que conciba la realidad desde un punto de vista eminentemente subjetivo aunque en base a un conocimiento teórico objetivo. Es posible que esta predisposición profesional a adaptar el conocimiento empírico a una situación única en cada paciente concreto haya impregnado otras áreas de mi cerebro. De ser así, mi capacidad de concebir el mundo y la realidad desde una perspectiva menos pragmática podría estar comprometida, lo reconozco y asumo. Sin embargo, me hace posible creer que un mismo problema puede tener soluciones distintas, incluso para una misma situación y contexto que se repitieran hasta el infinito no me resultaría difícil imaginar infinitas soluciones diferentes, todas ellas correctas.

Werner Heisenberg. Nobel de Física, 1932

Es una especie de principio de incertidumbre que hace de los médicos en nuestra egolatría superlativa concibamos la  medicina como un arte y no solo una ciencia (no ignoramos que todas las profesiones tienen algo de arte y que el ser humano tiene un deseo innato a la transcendencia, pero parece que nos reconforte creerlo así). En términos políticos, la dirección del PSC ha pasado en dos meses de considerar sacrosanta la disciplina de voto a romperla. Podría tratarse en de un ejemplo más del principio de incertidumbre.
Gráfico del Principio de Incertidumbre[/caption]Podríamos decir que es una manifestación que demuestra que la política es un arte y no sólo una ciencia. Sin embargo, cuando uno no explica mediante un razonamiento sólido y claro que hace que hoy veamos brechas, vericuetos o grandes avenidas donde ayer solo  veíamos un alto muro infranqueable, entonces, uno puede dar  una impresión bien diferente. Mi duda fundamental  es si el mensaje que se puede percibir sobre el posicionamiento del PSC sobre el derecho a decidir y como quiere plantear el futuro de Cataluña dentro de España es claro o no. Es difícil de explicar porque hoy uno hace lo que ayer condenó. Y alguien debe asumir  la responsabilidad de la impresión que podemos dar sobre que en Cataluña se percibe como centralismo lo que en Madrid se percibe como ruptura nacional. No se trataría pues de un ejemplo del principio de incertidumbre sino de simple incertidumbre.  Y es en esa pequeña diferencia donde surge la duda de si estamos o no ante un ejemplo más del arte de hacer política. Que el lector piense lo que a su juicio considere oportuno acerca de la disciplina de voto y acerca del manoseado debate nacional pero a mí me surgen dudas de hacia dónde estamos caminando y si no estamos perdiendo el objetivo principal de luchar por una sociedad más justa. De buen seguro que en los próximos días le saldrán al paso muchas y más sesudas explicaciones.